En los últimos días hemos tenido acceso a los datos de situación de los regadíos agrícolas españoles y su evolución en el período 2015-2025, a partir de los resultados de la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivos (ESYRCE).
El dato más relevante que arroja la serie histórica 2015-2025 es el cambio estructural experimentado por los sistemas de riego en España. El regadío por gravedad, tradicionalmente dominante en amplias zonas agrarias, ha pasado a ser un sistema claramente minoritario, sustituido progresivamente por métodos más eficientes, especialmente el riego localizado, y en menor medida por la aspersión y los sistemas automotrices.
Evolución nacional de los sistemas de riego (2015-2025)
Sistema 2015 (ha) 2025 (ha) Variación
La fotografía actual es muy clara:
• El riego localizado representa ya el 58,5% de toda la superficie regada nacional.
• El riego por gravedad ha quedado reducido al 19,5%.
• Aspersión y automotriz suman conjuntamente un 22% adicional.
El contraste es muy significativo:
• En 2015 había apenas 1,8 hectáreas de riego localizado por cada hectárea de gravedad.
• En 2025 existen ya 3 hectáreas de riego localizado por cada hectárea regada por gravedad.
La evolución del gráfico histórico es especialmente ilustrativa: mientras la superficie de gravedad cae de forma continuada durante toda la década, el riego localizado mantiene una trayectoria ascendente prácticamente ininterrumpida.
El motor del cambio: los cultivos leñosos
La expansión del riego localizado está directamente asociada al crecimiento de los cultivos leñosos.
• El 96,2% del olivar regado utiliza riego localizado.
• El 96,9% del viñedo regado utiliza riego localizado.
• El 87,1% de los cítricos se riegan mediante sistemas localizados.
• El 92,4% de los frutales de fruto seco utilizan riego localizado.
• El 84,5% de los restantes frutales no cítricos están también bajo esta modalidad.
Por el contrario, la gravedad sigue concentrándose principalmente en cultivos herbáceos: Cereales, forrajeras, arroz.
Andalucía: líder absoluto del regadío español
Andalucía sigue siendo con diferencia la principal región regante del país.
Peso de Andalucía
• 1.133.359 hectáreas regadas.
• 30,38% de todo el regadío español.
• 32,33% de su superficie cultivada está en regadío.
• 12,94% de su superficie geográfica está regada.
Ninguna otra comunidad autónoma se acerca a estas magnitudes.
Sistemas de riego en Andalucía
En Andalucía la modernización es aún más evidente que en el conjunto nacional:
Sistema Superficie (ha)
Localizado 933.980
Gravedad 129.686
Aspersión 58.242
Automotriz 11.451
Esto implica que:
• El 82,4% del regadío andaluz es localizado.
• La gravedad representa solamente el 11,4%.
• Aspersión y automotriz suponen el resto.
Además, Andalucía concentra por sí sola:
• El 42,8% del riego localizado de toda España.
• El 17,8% del riego por gravedad nacional.
Evolución andaluza en la última década
Entre 2015 y 2025:
• El riego localizado aumenta en más de 144.000 hectáreas.
• El riego por gravedad pierde más de 54.000 hectáreas.
• El sistema automotriz cae cerca de un 30%.
• La superficie regada total aumenta hasta superar 1,13 millones de hectáreas.
La única excepción reciente es el ligero repunte de la gravedad en 2025 debido a la recuperación del cultivo del arroz tras las restricciones derivadas de la sequía.
Los principales cultivos en regadío de Andalucía
Según el informe, los cultivos que concentran la mayor superficie regada son: Olivar, naranjo, algodón, almendro y arroz.
Estos cinco cultivos representan el 76,3% de toda la superficie regada andaluza.
Olivar:
• Es el principal cultivo regado de Andalucía y de España.
• Más del 96% del olivar regado utiliza riego localizado.
Naranjo: Mantiene una elevada dependencia del regadío y del sistema localizado.
Almendro: Continúa aumentando su superficie regada y es uno de los cultivos que mejor refleja la expansión de los sistemas eficientes.
Algodón: Sigue siendo un cultivo relevante dentro de los regadíos del Guadalquivir.
Arroz: Las 37.392 hectáreas cultivadas se riegan íntegramente por gravedad.
Fotografía actual del regadío español
España cuenta con:
• 3,73 millones de hectáreas regadas.
• Sólo representan el 22,3% de la superficie cultivada.
• Pero son las que concentran los cultivos de mayor productividad, intensidad y valor económico.
Principales grupos de cultivo en regadío
Cultivo Superficie regada
Olivar 942.402 ha
Cereales 812.504 ha
Frutales no cítricos 444.287 ha
Viñedo 374.687 ha
Cítricos 274.573 ha
El olivar supera ya claramente a los cereales como principal cultivo regado del país.
CONCLUSIONES:
1. La modernización del regadío es un hecho consolidado.
España ha protagonizado durante la última década una profunda transformación de sus sistemas de riego. El riego por gravedad ha dejado de ser el modelo dominante y ha sido sustituido por tecnologías más eficientes, especialmente el riego localizado.
2. El regadío utiliza el agua de forma más eficiente.
La expansión de los sistemas localizados demuestra el esfuerzo inversor realizado por agricultores y comunidades de regantes para optimizar el uso del agua y producir más con menos recursos.
3. Andalucía lidera la revolución tecnológica del regadío.
Con más de un millón de hectáreas regadas y un 82% de superficie bajo riego localizado, Andalucía constituye el principal exponente nacional de modernización y eficiencia hídrica.
4. El regadío sostiene los cultivos de mayor valor añadido.
Olivar, cítricos, frutales, viñedo, hortalizas e invernaderos dependen mayoritariamente del riego. En muchos casos supera el 80% o incluso el 90% de la superficie cultivada.
5. Sin regadío no sería posible mantener la producción agraria actual.
Aunque sólo abarca algo más de una quinta parte de la superficie cultivada española, el regadío sostiene gran parte de la producción agrícola comercial, del empleo agrario y del liderazgo exportador agroalimentario de España.
6. Agua y modernización son inseparables.
Los datos del MAPA muestran que el futuro de la agricultura española pasa por seguir garantizando la disponibilidad de agua para riego y continuar impulsando la modernización de infraestructuras hidráulicas. La experiencia de la última década demuestra que el sector agrario ha respondido sustituyendo sistemas tradicionales por otros cada vez más eficientes y sostenibles.




