María Morales, presidenta de ASAJA-Sevilla:
“Ningún cultivo puede sobrevivir sin fertilizantes y no hay suministro"
“Todas las empresas de fertilizantes han visto la gallina de los huevos de oro y han subido los precios a unos niveles completamente insostenibles”
La agricultura andaluza atraviesa un momento crítico. El bloqueo del Estrecho de Ormuz está afectando gravemente al suministro de fertilizantes, un insumo esencial en plena campaña agrícola. Así lo ha advertido en el programa Despierta Andalucía, de Canal sur TV, María Morales, presidenta de ASAJA-Sevilla, quien alerta de un escenario completamente insostenible para agricultores y ganaderos.
Nos encontramos en una de las fases más importantes del ciclo de cultivo. Actualmente, los agricultores están abonando los cultivos sembrados en otoño (principalmente cereales como el trigo), al mismo tiempo que comienza la campaña de regadío y se preparan otros cultivos como el algodón. Además, los cultivos permanentes, como los árboles frutales, necesitan ahora un aporte clave de nutrientes tras la floración.
Sin embargo, la falta de fertilizantes amenaza directamente la producción. “No hay suministro”, ha denunciado Morales, quien explica que gran parte de estos productos llega desde Asia a través del Estrecho de Ormuz. A esto se suma la escasa producción nacional y las dificultades para importar desde otros mercados.
Precios insotenibles
El problema no es solo la escasez, sino también el precio. Como ha denunciado la presidenta de ASAJA-Sevilla, “todas las empresas de fertilizantes han visto la gallina de los huevos de oro y han subido los precios a unos niveles completamente insostenibles”. El coste de un camión de fertilizantes ha pasado de unos 16.000 euros a finales de 2025 a cerca de 23.000 euros en la actualidad, lo que supone un incremento de entre el 30% y el 40%, una subida que los agricultores no pueden repercutir en el precio final de sus productos, ya que dependen de un mercado global.
Cultivos clave como el trigo y el algodón están especialmente en riesgo. “Ningún cultivo puede sobrevivir sin fertilizantes”, advierte Morales, subrayando la rigidez de un mercado donde la demanda es inelástica y los insumos son imprescindibles.
Además, la situación se agrava por factores regulatorios. Los aranceles impuestos por la Unión Europea a fertilizantes procedentes de países como Rusia o Bielorrusia, junto con la entrada en vigor en 2026 del mecanismo CEBAM para fertilizantes nitrogenados, han incrementado aún más los costes. Desde ASAJA-Sevilla se reclaman medidas urgentes, como la suspensión temporal de estos aranceles y ayudas fiscales que alivien la presión económica.
El campo, asegura Morales, se encuentra “en un auténtico sandwich”, con productos agrícolas importados a bajo precio y unos costes de producción cada vez más elevados, una combinación que pone en peligro la viabilidad de muchas explotaciones y, en última instancia, el abastecimiento alimentario.
