Las autoridades veterinarias de la Junta de Extremadura han confirmado un nuevo foco secundario de brucelosis bovina en una explotación de reproducción de ganado vacuno para producción de carne situada en el municipio de Alburquerque (Badajoz). La granja afectada, con un censo de 468 animales, se encuentra dentro del radio de vigilancia de 10 kilómetros establecido tras la detección de los focos comunicados previamente.
Según la información difundida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la explotación había superado un primer control serológico realizado el 27 de julio de 2026, cuando todos los animales resultaron negativos. Sin embargo, en un segundo chequeo efectuado el pasado 30 de septiembre, el Laboratorio Regional de Badajoz confirmó la presencia de la enfermedad en tres animales mediante las técnicas de rosa de bengala y fijación de complemento.
Tras la confirmación del foco, los Servicios Veterinarios Oficiales de la Junta de Extremadura procedieron de forma inmediata a la inmovilización de la explotación, ordenaron su vaciado sanitario y continúan desarrollando las investigaciones epidemiológicas y las medidas de control previstas en la normativa comunitaria y en el Programa Nacional de Vigilancia y Control de la Brucelosis Bovina.
Las actuaciones incluyen la investigación del origen de la infección, el rastreo de contactos de riesgo, la limpieza y desinfección de las instalaciones, la gestión del estiércol y el control de movimientos de animales relacionados con las explotaciones afectadas. Además, se mantiene la zona de vigilancia activa en el radio de 10 kilómetros, donde continúan las restricciones de movimientos, las inspecciones clínicas y la realización de pruebas diagnósticas para detectar posibles nuevos casos.
Hasta el momento, las autoridades han comunicado un foco primario y cuatro focos secundarios. Asimismo, se ha descartado finalmente la enfermedad en otra explotación de vacuno de carne del municipio de Alburquerque que había sido considerada sospechosa y que permanecerá bajo vigilancia reforzada.
La detección precoz es clave
El Ministerio recuerda que la brucelosis bovina es una zoonosis que puede afectar a las personas y que está catalogada en la Unión Europea como una enfermedad cuya erradicación debe perseguirse en todos los Estados miembros. España mantiene el estatus de país libre de la enfermedad desde 2022, por lo que las administraciones insisten en la necesidad de extremar las medidas de bioseguridad y comunicar de forma inmediata cualquier sospecha para facilitar una detección precoz.
En el ganado bovino la enfermedad se caracteriza clínicamente por la presencia de abortos, retención de placenta o problemas reproductivos, orquitis, epididimitis y raramente artritis, con excreción de los microorganismos en las descargas uterinas y en la leche. La leche y productos lácteos de los animales infectados únicamente puede ir para consumo humano o animal tras el tratamiento térmico adecuado.
La enfermedad se transmite por contacto directo entre animales enfermos y sanos, por vía vertical de la madre a su descendencia, así como vías indirectas a través de fómites contaminados, especialmente los restos de abortos, placenta y anejos fetales. Incluso los vectores mecánicos tales como moscas, tábanos, etc., pueden extender la enfermedad entre explotaciones en una misma zona más o menos amplia dependiendo del nivel de infección.




