ASAJA se ha reunido con el Ministerio de Agricultura para abordar la situación actual de dermatosis nodular contagiosa (DNC) y de la lengua azul en nuestro país, dos enfermedades víricas transmitidas por insectos (vectores) que, aunque no afectan a humanos, sí repercuten gravemente en la producción ganadera y pueden causar importantes pérdidas económicas.
Situación de la DNC
En relación con la DNC, se ha informado de que hasta febrero de 2026 había un total de 18 focos registrados y el último caso detectado en enero, lo que permitió el levantamiento de restricciones en la provincia de Gerona. Sin embargo, la aparición de nuevos brotes en Huesca a finales de febrero ha elevado la cifra total a 20 focos.
Ante este escenario, el Ministerio ha aplicado medidas estrictas para contener la propagación de la enfermedad. Entre ellas destacan el sacrificio inmediato de los animales afectados, la desinfección de explotaciones y el refuerzo del control de vectores transmisores. Además, se han establecido zonas de protección en un radio de 20 kilómetros y áreas de vigilancia que alcanzan los 50 kilómetros.
Una de las principales herramientas de contención ha sido la vacunación de emergencia, que ha alcanzado niveles muy elevados, cercanos al 100% en varias zonas. A raíz de los nuevos focos en Huesca, el Ministerio ha decidido ampliar las áreas de vacunación preventiva para contener la expansión, estableciendo radios de 50 kilómetros de distancia para determinar las nuevas comarcas y provincias que entran a vacunar de forma preventiva.
El Ministerio ha recordado que los terneros deben ser vacunados a partir de los cuatro meses de edad para evitar reacción cruzada con la inmunidad materna. Esto podría generar dudas en relación con el acceso a pastos de animales más jóvenes, por lo que se prevé la elaboración de protocolos específicos en las próximas semanas.
Situación de la lengua azul
En paralelo, el Ministerio ha abordado la evolución de la lengua azul en España, una enfermedad que durante 2025 registró múltiples focos distribuidos por serotipos y provincias. Uno de los principales problemas detectados ha sido la desigual cobertura vacunal, especialmente baja en el ganado bovino.
Los estudios realizados en ovino reflejan una alta morbilidad, cercana al 28%, y una mortalidad moderada de entre el 6% y el 7%. Aunque la vacunación no impide la infección, sí ha demostrado ser eficaz para reducir tanto la mortalidad como los abortos en los animales afectados.
En este contexto, se ha anunciado un cambio normativo relevante: a partir del 15 de julio de 2026, la lengua azul pasará a clasificarse como enfermedad de categoría D (menos restrictiva).
La estrategia para 2026 se centrará en reforzar los sistemas de vigilancia —activa, pasiva y entomológica— y en fomentar la vacunación voluntaria, que será obligatoria únicamente en territorios específicos como Baleares.
Asimismo, se prevé una flexibilización de las restricciones de movimiento en la península. La lengua azul pasará a estar alineada requisitos con los establecidos para la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE).
El Ministerio recomienda adelantar las campañas de vacunación antes de la primavera y mejorar las tasas de cobertura para minimizar el impacto de la enfermedad en el sector ganadero.
Si eres socio de ASAJA-Sevilla, tienes a tu disposición en el apartado Asociados/Informesyponencias de esta página web, la documentación aportada por el Ministerio con más detalles e infografías sobre estas dos enfermedades.




