El algodón andaluz afronta la campaña 2026/27 con perspectivas más alentadoras que en los últimos años. La Consejería de Agricultura ha estimado una producción de 120.700 toneladas, lo que supone un incremento del 7,3% respecto a la campaña precedente y un 6,1% más que la media de las últimas cinco campañas. El avance se produce gracias a la mejora de los rendimientos, ya que la superficie sembrada sigue reduciéndose.
Según el aforo presentado por la Junta, la superficie declarada de algodón en Andalucía alcanza las 45.630 hectáreas, 1.113 hectáreas menos que en la campaña 2025/26, lo que representa una caída del 2,4%. La reducción confirma una tendencia descendente que viene produciéndose desde la última reforma de la PAC y que ha llevado al cultivo a perder cerca de un tercio de su superficie respecto al máximo alcanzado en 2019/20, cuando superó las 66.000 hectáreas.
Desde ASAJA-Sevilla se advierte de que la reducción de la superficie sembrada de algodón no es una decisión coyuntural, sino la consecuencia de una pérdida progresiva de rentabilidad que viene arrastrando el cultivo en los últimos años. Los agricultores se enfrentan a unos costes de producción cada vez más elevados, impulsados por el encarecimiento de la energía, los fertilizantes, los productos fitosanitarios, el agua de riego y la mano de obra, sin que estos incrementos se vean reflejados en los precios que perciben por su cosecha.
La organización agraria señala además que el sector productor se encuentra en una situación de clara debilidad negociadora frente a la industria desmotadora. La limitada presencia de operadores y la escasa competencia existente entre las desmotadoras dificultan la formación de precios suficientemente atractivos para el agricultor, que acaba asumiendo la mayor parte del riesgo económico sin una expectativa razonable de rentabilidad.
A esta circunstancia se añade la elevada complejidad agronómica del algodón, uno de los cultivos más exigentes y arriesgados de la campiña andaluza. Los productores deben afrontar amenazas constantes derivadas de las plagas, la incertidumbre climática, las altas temperaturas durante el ciclo vegetativo y el riesgo que suponen las lluvias tempranas de otoño durante la recolección, capaces de comprometer tanto el rendimiento como la calidad de la fibra.
Por todo ello, muchos agricultores están optando por alternativas productivas que ofrecen menores costes y una rentabilidad más previsible. ASAJA-Sevilla considera que, mientras no exista una mejor retribución para el productor acorde con los costes reales del cultivo, será difícil revertir la tendencia descendente de la superficie algodonera en Andalucía.
No obstante, la evolución de esta campaña pone de manifiesto la capacidad productiva del algodón cuando dispone de agua suficiente para el riego. Aunque las siembras se retrasaron por las abundantes lluvias, el desarrollo posterior del cultivo ha sido calificado como muy favorable por los técnicos de la Junta de Andalucía. Si bien, la Consejería advierte de la presencia de focos localizados de plagas, especialmente earias, que aún podrían condicionar los rendimientos finales si no se controlan adecuadamente.
El principal factor que explica el previsible aumento de la producción es la mejora prevista de los rendimientos. La media regional, según estima el aforo, alcanzaría los 2.645 kilos por hectárea, un 9,9% más que en la campaña pasada. Gracias a ello, Andalucía producirá más algodón con menos superficie sembrada.
Por provincias, Sevilla seguirá concentrando el grueso del cultivo y aportará alrededor del 74% de toda la producción andaluza. La provincia alcanzaría las 89.330 toneladas, un 3,3% más que el año anterior, pese a perder casi mil hectáreas de superficie. Cádiz protagoniza el mayor avance porcentual, con una producción estimada de 21.470 toneladas, un 29,7% superior a la de la campaña pasada. También mejoran las previsiones en Córdoba (+3,3%), Jaén (+5,1%) y Huelva (+17,6%), aunque estas tres provincias mantienen un peso mucho menor en el conjunto regional.
Para los agricultores sevillanos, los datos confirman la recuperación progresiva del potencial productivo del cultivo tras las campañas marcadas por las restricciones de agua. Conviene recordar que las cosechas de 2023/24 y 2024/25 registraron mínimos históricos precisamente por la falta de recursos hídricos para el riego. La mejora de la disponibilidad de agua ha permitido recuperar producción, aunque no ha conseguido frenar el abandono de superficie que se viene observando desde hace años.
Otro aspecto destacado es el peso creciente de los modelos productivos vinculados a la sostenibilidad. La superficie acogida a ayudas agroambientales alcanza 34.284 hectáreas, el 75% de toda la superficie algodonera andaluza. Asimismo, el algodón en producción integrada representa ya el 78% del total del cultivo, con 36.505 hectáreas registradas.
Los Servicios Técnicos de ASAJA-Sevilla estiman que el algodón continúa siendo un cultivo estratégico para amplias comarcas de regadío andaluzas, pero su futuro pasa necesariamente por garantizar una remuneración justa para el agricultor que compense los elevados costes y riesgos que asume campaña tras campaña.




